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¿QUÉ ES EMDR? EMDR significa "Desensibilización y Reprocesamiento por medio del Movimiento Ocular" y es una manera de integrar o metabolizar el modo en que los malos recuerdos están almacenados en el cerebro. EMDR fue creado de forma accidental por la Dr. Francine Shapiro hace 20 años. La Dra. Shapiro se encontraba caminando por un parque y descubrió que si movía sus ojos de un lado a otro mientras pensaba en algo perturbador, la intensidad del recuerdo se disipaba. A partir de esa experiencia, la Dra. Shapiro, junto con varios colaboradores, desarrolló la modalidad de tratamiento EMDR. Ahora es un abordaje psicoterapéutico muy estudiado y elaborado para trabajar con personas que han experimentado eventos perturbadores en su vida y se ven afectadas por sentimientos, imágenes y recuerdos negativos que no desaparecen con el tiempo. ¿CÓMO FUNCIONA EMDR? Mientras vivimos, el cerebro está constantemente reuniendo, filtrando y almacenando información. La mayor parte de la información que recibese resuelve y finalmente se integra en la corteza cerebral (está en el hemisferio izquierdo del cerebro) a medida que se procesa en la mente. La información del trauma - shock, trastorno o perturbaciones muy intensa- se procesa de distintas maneras. Cuando las experiencias que ponen en riesgo la vida afectan al cerebro, los canales de procesamiento normal se cierran y el "procesamiento del trauma" toma el control. Usted se encuentra en "modo de supervivencia". Cuando ocurre esto, el cerebro izquierdo (lógico) se cierra y la información que emana de los sentidos es capturada por el cerebro derecho (creativo) y su peor parte (la más traumática) es almacenada en las regiones más bajas del cerebro (sistema límbico). El cuerpo/mente entra en modalidad de lucha, huida o congelamiento. Lo único que cuenta es la supervivencia. Quiera o no quiera, usted se encuentra en el presente. El problema es que después que cesa la perturbación, el cerebro acarrea su recuerdo hacia el futuro. Esos recuerdos pueden ser imágenes perturbadoras, emociones desagradables, enojosas, tristes o temibles; sensaciones corporales ansiosas y pensamientos autocríticos sobre el propio yo. Están almacenados en la región del cerebro que se llama la amígdala y el hipocampo (del sistema límbico del cerebro) como recuerdos congelados y fragmentados, inmediatamente accesibles y siempre disponibles. Otra implicancia es que los recuerdos son "asociativos", lo que significa que las experiencias buenas se agrupan juntas, en las vías neuronales "adaptativas" y las malas se agrupan en vías neuronales "inadaptadas". Eso quiere decir que cuando los malos recuerdos de imágenes de guerra, emociones desagradables y sensaciones corporales penosas se disparan, liberan una corriente de más de lo mismo: esto se convierte en una espiral descendente de sentimientos negativos, como temor e indefensión. Estos recuerdos están atascados en el cerebro límbico y no solo son muy difíciles de erradicar, sino que se activan disparándose rápidamente y reproduciéndose una y otra vez. Supongamos que hace tiempo uno sufrió un asalto en la calle y observa que cada vez que ve una sobra o algo que se le asemeje detrás de un árbol se pone sin pensar siquiera tenso, su corazón late, pensamientos de peligro le aparecen junto con miedo. No pensó en el asalto y sin embargo reaccionó como si estuviera frente a uno Normalmente, hay en la persona muy poca o ninguna conciencia de que esto ocurre: es decir, usted puede no saber de dónde provienen los sentimientos negativos o ni siquiera qué los causó originalmente o qué los dispara en el presente. "Hablar sobre las experiencias" ayuda, pero muy a menudo no es suficiente. Los medicamentos, tales como antidepresivos o ansiolíticos pueden ayudarlo a sobrellevar los síntomas aunque no resuelven el problema subyacente. La terapia cognitiva-conductual ha demostrado ser útil, pero puesto que trata principalmente con el "pensamiento a nivel del cerebro que está desactivado" y ya que la fuente del problema –la emoción almacenada- se halla debajo del nivel pensante, no es una respuesta total. Cambiar el pensamiento no cambia los sentimientos que lo impulsan, en el nivel más profundo. De allí las recaídas ante otros estímulos semejantes. Las drogas ilegales y el alcohol parecen ayudar, pero simplemente enmascaran los síntomas, que lentamente con el tiempo tienden a empeorar cada vez más. Con mucha frecuencia, el resultado es cierta forma de auto desvalorización y/o autodestrucción. Con EMDR, revisamos las perturbaciones y revivimos las imágenes, emociones, sensaciones corporales y sentimientos negativos de uno sobre los problemas. Mientras hacemos eso, también usamos estimulación bilateral (movimientos oculares, sonido o toques) para permitir que el cerebro procese los sentimientos, pensamientos y sensaciones corporales negativos almacenados. Cuando eso sucede, el cerebro encuentra un modo de poner en marcha la función de procesar que posee naturalmente y que en el pasado no pudo usar por la intensidad desmedida del hecho vivido. Al trabajar la experiencia del pasado usted puede recodificar la información del trauma pasado y encontrar que le aparecen otras alternativas disponibles. Eso sucede porque su cerebro se activó y en el procesamiento encontró información guardada más apropiada. Lo interesante es que todo lo hace su cerebro. Las respuestas están allí. En el procesamiento la experiencia desagradable se modifica, las imágenes pierden impacto, aparece disminución de las emociones negativas, relajación corporal y una comprensión distinta. Ello sucede porque la situación se integró con información adecuada. Uno se encuentra en el proceso captando los cambios y muchas veces se asombra de lo que sucede, porque aparece el cambio sin la intención de hacerlo.La experiencia de una persona al poder expresar "Es cierto de niño no pude defenderme, pero ahora como adulto tengo opciones. No tengo que temer", y observarse que esas palabras son sentidas como totalmente verdaderas , y que cambian los sentimientos, se relaja el cuerpo y siente que ahora si puede enfrentar la situación, es muy impactante . ¿Que pasó?, Esa persona al reprocesar pudodesensibilizar los desagradables sentimientos de la experiencia y los pensamientos ahora van a estar basados en los "hechos visto desde una perspectiva apropiada" de la situación real y no tanto en los sentimientos negativos subyacentes (como era en el pasado) ¿Es como la hipnosis? ¿Estoy en trance? No. No es como la hipnosis. Usted está totalmente presente con su experiencia mientras el cerebro hace su reprocesamiento. Es dueño de su proceso. ¿Es como cuando estoy un profesional donde lo que hacemos es hablar sobre nuestros problemas? No. Piense en EMDR como un procedimiento que permite a los recuerdos ser repensados, digeridos, metabolizados, realmacenados y reprocesados. No es necesario incluso hablar en el proceso. ¿Cuánto dura el tratamiento EMDR? Depende de la persona y el alcance del trauma. Los traumas a largo plazo o los que se repitieron varias veces pueden necesitar más tiempo para resolverse. Los ex combatientes que fueron maltratados en la infancia y a ello después se le suma el trauma de guerra necesitarán más tiempo. El curso normal del tratamiento es así:Las sesiones 1 y 2 son para la toma de historia, diseño de tratamiento, logro de estabilidad, confianza en la relación y planificación de los eventos "blanco". Las sesiones 3 a 5 son para el procesamiento EMDR. La sesión 6 es usada para reevaluar la efectividad y la calidad del blanco o experiencia trabajada y la 7 para hacer el cierre de la sesión. Las sesiones 8 y siguientes: permiten hacer seguimiento del trabajo realizado, despejar blancos, realizar reeducación apropiada y desarrollar herramientas para alcanzar una sensación de estabilidad y equilibrio interior. ¿Qué pasa si no me trato y no hago EMDR? Es posible que pase su vida soportando heridas y traumas emocionales del pasado sin que nunca lleguen a resolverse. En su vida usted llevará el peso de las experiencias difíciles no resueltas y continuará repitiéndolas con los que lo rodean, incluso sus seres más queridos, aunque no tenga intención de hacerlo. Ello sucede porque reaccionamos ante situaciones del ahora, activados por los hechos pasados que aun están congelados y desadaptados, tal como fueron, aunque quizás pasó hace mucho tiempo. El cerebro no puede cerrar los archivos de recuerdos de sus difíciles experiencias del pasado guardados de manera errónea. Luego estos aparecerán frente a cada momento que algo se lo recuerde, causando pesar, tensión, conductas no deseadas y pensamientos negativos sobre uno mismo ¿QUÉ ES UN TRAUMA? Un trauma es la ruptura de la forma normal en que el cerebro procesa la información, resultando en imágenes perturbadoras, emociones desgradables, sensaciones corporales incómodas y pensamientos negativos que permanecen encerrados en redes de memoria. Se habla de un trauma con "T" cuando una persona ha experimentado, presenciado o enfrentado un evento o eventos que involucran una real amenaza de muerte o lesiones graves para sí misma o para sus seres queridos. La respuesta de la persona involucra intenso miedo, indefensión u horror. Un trauma con "t" es la experiencia de abandono o abuso emocional que minan la autoestima o la seguridad de un individuo. Incluye la incapacidad para asumir una adecuada responsabilidad sobre sí mismo o terceros y limita su sensación de control u opciones. Los traumas con "t" pueden ocurrir una vez, pero más a menudo ocurren durante un periodo de tiempo, tal como la infancia y con frecuencia, no son reconocidos por otros como un "problema" que pudiera tener efectos duraderos. Mientras vivimos, las nuevas experiencias se vinculan con estos recuerdos "aislados" y las imágenes, emociones, sensaciones corporales desagradables e incómodas y los pensamientos negativos se convierten en la base para interpretar lo que sucede en el momento actual. Cuando se disparan, los recuerdos emocionales influyen sobre los sentimientos y conductas del presente. A menudo, no tenemos conciencia de cuándo se desencadenan las emociones históricas ni de que están ejerciendo un impacto negativo sobre las experiencias actuales y aun cuando nos damos cuenta, no sabemos qué hacer o cómo manejarlo. Los efectos de las redes de memoria del trauma no resuelto se ponen en evidencia con una multitud de síntomas tales como ataques de pánico, depresión, ira, baja autoestima, humillación, dolor crónico, enfermedades autoinmunes, trastornos alimenticios: cualquier obstáculo interno que se interponga con un efectivo funcionamiento cotidiano. |
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